Archive

Author Archive

Nosotros, Bilbao

April 27th, 2013 Pedro J. Oiarzabal No comments

Luna de aquel Bilbao… allí vivió el amor… cuantos recuerdos… llevo aquí adentro… sé que les vuelvo a contar siempre el mismo cuento, pero no habrá un lugar donde una pueda estar tocando el más allá, como el Bilbao

Bertolt Brecht y Kurt Weill (Canción de Bilbao, 1929)

En estos tiempos donde siempre hay alguien que irremediablemente se empeña en sembrar sombras que se cuelan en nuestros sueños de ciudad improvisada; igualmente, digo, hay quienes imaginaron e imaginan otras geografías posibles iluminadas por destellos deletreados que dejan a las sombras vencidas, mientras perfilan coordenadas de compromiso y esperanza. Ayer fueron Juan, Blas, Gabriel o Ángela y muchos otros… hoy… bien podrían ser Mikel, Santi o Iván y otros muchos.

Mikel Varas (Bilbao, 1980)

“Cada instante, algo se quiebra y, situado entre la luz y el vacío, crea la sombra y hace que la luz tenga sentido… Me sirvo de la luz y de las sombras para escribir palabras en el aire, para que los pájaros puedan leerlas” (Artista).

Un Sol cabizbajo

borra mi silencio.

Un tumulto.

Un problema.

Una risa.

Un sollozo

pero solo en el ojo derecho.

El otro está cansado.

Se acostumbró a vivir…

A vivir llorando.

(Poema “Abando 5 a.m.”, Mikel Varas ©).

pale-agur-Mikel-Varas

(Escultura “Agur”, de la Serie “Madera de Ciudad”, Mikel Varas ©).

Santi Pérez Isasi (Bilbao, 1978)

“Ahora me voy… Pero me quedo… Un bilbaíno nunca se aleja mucho de Bilbao, por muy lejos que vaya; un bilbaíno nunca es más bilbaíno que cuando está lejos de Bilbao. Bilbao seguirá siendo la ciudad de mi infancia, de mi familia y de mis amigos” (Dos años ya).

Una vez que estaba especialmente aburrido, o especialmente inspirado, no lo sé, decidí matarme. No suicidarme, que es una cosa tremendamente vulgar y que ya se ha hecho miles de veces, sino matarme como si matase a otra persona; matar a Santi Pérez Isasi, no a mí; no yo a mí mismo sino… bueno, eso.

Así que empecé a hacer las cosas que creo que haría si quisiera matar a otra persona. Primero, para disimular empecé a tratarme especialmente bien a mí mismo. Me llevaba a cenar a sitios caros; me acompañaba de librerías (aunque todo el mundo sabe que a mí en realidad también me gusta ir de librerías); me daba masajes en la espalda, en los pies, en las piernas… Sobre las cosas que me hacía a mí mismo en otras áreas prefiero no hablar.

Una vez conseguida mi confianza, empecé a llevar la cuenta de mis hábitos. Lamentablemente, pronto descubrí que Santi Pérez Isasi es una persona de pocos hábitos: es imposible saber a qué hora va a salir de casa, ir a trabajar o bajar a tomarse un café. Maldita vida sin horarios…

De manera que mi mejor opción de cogerme desprevenido era esperarme a la puerta de casa un día que hubiera salido… [cont.]

(Fragmento de “Matar a Santi Pérez Isasi”, Santi Pérez Isasi ©).

Iván Repila (Bilbao, 1978)

“Si quedara un solo hombre o una sola mujer sobre la Tierra, seguiría soñando. No tengo ninguna duda. Si quedaran dos, el primero le contaría el sueño al segundo” (Entrevista).

—¿Y qué crees que encontrarás al final?

—No me importa. Quizá haya un castigo, o una recompensa. Quizá haya dolor, nada más que dolor, un dolor tan blanco que me deje ciego. Me da igual. La vida es maravillosa, pero vivir es insoportable. Yo quiero acotar la existencia. Pronunciar durante un siglo una larga y única palabra, y que ella fuera mi verdadero testamento.

—¿Un testamento para quién?

—Para quienes puedan entenderlo.

—¿Crees que seré recordado?, pregunta el Pequeño.

—Quizá por tus contemporáneos, por tu generación, responde el Pequeño.

—Eso no es suficiente. No sé si pertenezco a alguna generación: ninguno de mis seres queridos tiene mi edad. Seré recordado por todos, hasta que no quede un solo hombre sobre la tierra.

—¿Y por qué habrías de serlo? [cont.]

(Fragmento de “El niño que robó el Caballo de Atila”, Iván Repila ©).

Mikel, Santi e Iván nos invitan a explorar una nueva cartografía de vocales y consonantes. Florecen nuevas letras en la ciudad de titanio con una clara voluntad de futuro y de acción, con libertad de estilo, imaginativa y comprometida.

Llego la primavera y pronto el verano, y los casi tres años transcurridos desde que Sergio nos dejó bien podrían haber sido tan solo tres interminables segundos que se funden en abrazos en el despertar de la noche. “Hacia la luna he de volar sobre ella, serpiente azul con mil ojos que adora el fondo que en su noche sueña en calma. Hasta entonces la observo en una estrella, vigilo por si vuela a cada hora y así no pierda Bilbao lo que es su alma”. Nuestro Bilbao.

Creative_Commons

Your email:

 

The fourth man of California

March 11th, 2013 Pedro J. Oiarzabal 3 comments

Comrades, the doors opened, and slavery ended, breaking the heavy chains that oppressed youth. Be rebellious and never daunt before the enemy oppressor”

(The 1938 Fort San Cristóbal escape anthem written by Rogelio Diz Fuentes, Prisoner #1104, and Daniel Robado, Prisoner #1133)

Next May 22 marks the 75th anniversary of the massive escape from Fort Alfonso XII, also known as Fort San Cristóbal, which became one of the largest and most tragic prison breaks, during wartime, in contemporary Europe. However, History has not been too keen on recording this episode compared with similar events. Paul Brickhill’s autobiographical book “The Great Escape” (1950) narrates the heroic prison break of 76 allied prisoners of war from the German Stalag Luft III camp (Żagán, Poland) in March 1944. Fifty escapees were caught and murdered by the Gestapo, and only 3 succeeded by reaching Sweden and Spain, which were neutral territories during World War II. The story was immortalized by the memorable film “The Great Escape” (1963). On the other hand, in the case of the escape from Fort San Cristóbal, 795 people broke free, 206 were murdered, and, coincidentally, only 3 succeeded by crossing the French border. Contrarily, only silence, fear, and brutal repression resulted from this prison break.

Fuerte San Cristóbal / EzkabaAerial view of Fort San Cristóbal-Ezkaba. Image source: Iñaki Sagredo ©.

Located at the top of San Cristóbal or Ezkaba Mountain, a few miles away from Iruña (Nafarroa), the fort was built as a military compound between the end of the 19th century and the beginning of the 20th century. Obsolete for its original purpose, the fort was turned into an improvised political prison from the very beginning of the Spanish Civil War until 1945.

Although it is difficult to know the exact number of inmates at the time of the escape, it is estimated that there were approximately 2,487 prisoners from different areas of Spain. Many of them were affiliated to or sympathizers of leftist and nationalist political parties and trade unions as well as soldiers and militiamen, loyal to the Republic and the Basque government. The harsh living conditions within the fort walls, hunger, sickness and the sadistic behavior of some wardens fuelled the prison break with the clear political goal of continuing the fight against the rebel troops. A planned mutiny led by Leopoldo Picó Pérez (Prisoner #319) and Baltasar Rabanillo Rodríguez (Prisoner #1012)—communist militants from Bilbao and Valladolid, respectively—resulted in freeing one-third of the total prison population. Many were ill-prepared for the escape, without provisions and proper clothing.

During the following days, nearly 28% of the escapees were brutally murdered by Francisco Franco’s army in the nearby fields and mountains, while the rest of the men were soon captured enduring forty days of isolation and inhuman treatment. Thirteen so-called leaders, including Baltasar, were sentenced to death. Leopoldo was also intercepted and brought to prison. He was shot without trial. Another 46 captured fugitives died in the fort between 1938 and 1943 due to sickness and sordid cruelty.

Only 3 men—Valentín Lorenzo Bajo, José Marinero Sanz, and Jovino Fernández González—as it was documented later on, succeeded in getting to the French border, 30 miles away from the fort.

However, the story did not end here. In 1998, a man visiting from California had a series of casual encounters with six different people in an area from where he recalled escaping to France after fleeing away from Fort San Cristóbal sixty years earlier. The man told them that he was born in Azagra (Nafarroa) in 1918, being imprisoned in the Ezkaba fort from where he broke free in 1938. He finally managed to cross the border, finding refuge in Martin Urrels’ farmhouse in Banka. There, he learnt about Martin’s two brothers, Michel and Jean, who lived in the Cedarville area, California, working as sheepherders. Michel and Jean had immigrated into the United States in 1910 and in 1914, respectively. From France he left to Mexico, crossing the border to California, where he worked for the Urrels brothers for a few years. The man went to explained how he enlisted in the United States Army during World War II, being deployed to Europe as part of a tank battalion. After the war, he got involved in the trucking business that his sons inherited.

This was the story as remembered by some of the people who met the strange visitor. In his 80s the man from California decided to reencounter the past through revisiting his memories. Though his identity is still a mystery, the story should corroborate the existence of a fourth escapee. This could mean that the Ezkaba escape was the most successful prison break in contemporary Europe.

Back in 1938, Diario de Navarra, a local newspaper, published a distorting note on the tragic event, while describing the escapees as “murderers, robbers, and thieves who had abused the human regime of Franco’s Spain.” The escape was another clear example of the official amnesia imposed by Franco during his four-decade dictatorial regime. However, it became part of the collective memory of many who never forgot May 22, 1938. In 2000, the Association Txinparta was set up to recover the historical memory of the Fort of San Cristóbal prisoners between 1934 and 1945. Similarly, in November 2002, the Association of the Family Members of the Executed, Murdered and Missing People in Navarre in 1936 was also established to honor the memory of more than 3,300 people who were murdered in Nafarroa during the Spanish Civil War. In 2006, Iñaki Alforja directed the documentary “Ezkaba, the great escape from Franco’s jails”.

If you have any information on the Fort San Cristóbal escape and, particularly, on the identity of the fourth man please contact us by sending a message. We would love to hear from you!

Many thanks to Fermín Ezkieta for sharing his excellent and extensive work on the history of the escapees from Ezkaba.

Creative_Commons

Your email:

 


Algunas personas buenas

February 4th, 2013 Pedro J. Oiarzabal 3 comments

“El olvido lleva al exilio, mientras que la memoria es el secreto de la redención”

(Baal Shem Tov, 1698-1760)

En memoria de Julio Aróstegui

Estas breves palabras, profundamente reflexivas, custodian la salida del museo de historia en Yad Vashem—la Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto—en Jerusalén. Tan solo hace unos días, el 27 de enero, se celebró el “Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”, cuya fecha, rememora aquel 27 de enero de 1945, cuando el Ejército Soviético entró en Auschwitz-Birkenau (Polonia), liberando lo que posteriormente fue definido como el mayor campo de exterminio del nazismo, y una de las mayores atrocidades en la historia contemporánea de la humanidad.

Pedro Junkera Zarate nació el 22 de noviembre de 1930 en Bilbao donde transcurrió su infancia hasta que con seis años fue evacuado junto a su hermana Ángeles, de ocho años, y cientos de otros niños vascos a Bélgica. Tras unos días en una colonia, los llevaron a Bruselas donde dos matrimonios decidieron hacerse cargo de ellos. Un matrimonio joven, formado por Jules Caillaux y Éva Samain, acogió a Pedro al que trataron como a un hijo, y a los que él cariñosamente siempre se ha referido como “papá” y “mamá”. Sus padres de acogida se desvivieron por él durante los tres años que vivió con ellos. Ángeles fue repatriada en 1939, y un año más tarde, también lo sería el propio Pedro. Bélgica ya no era un lugar seguro. A los pocos meses de la repatriación, el país fue invadido por Alemania. A lo largo de los años mantuvo el contacto con sus padres de acogida, y pudo visitarles, por primera vez, con veinte y tantos años, en un reencuentro que define como muy emocionante.  Poco conocía de los hechos de su padre Jules durante la Segunda Guerra Mundial y que fueron desvelándose a lo largo de los años.

Jules Caillaux nació el 31 de octubre de 1900 en Péronnes-lez-Binche, en la provincia valona de Hainaut. Fue voluntario en el Ejército Belga en 1918 durante la ocupación alemana del país en la Primera Guerra Mundial, y combatiente entre 1940 y 1945 durante la Segunda Guerra Mundial, y por cuya participación recibió un gran número de medallas honorificas. El 20 de noviembre de 1980, Yad Vashem reconoció a Jules Caillaux, de oficio electricista, como uno de los “Justos de las Naciones” por la protección otorgada a dos familias de origen judío—la familia de Roman Wachtel, refugiados de Austria, y el belga Oscar Fischer—quienes residían en su pueblo, Ohain, al sur de Bruselas. Jules impidió que las familias fueran arrestadas por los alemanes que les buscaban, cobijó a Fischer, y les consiguió tarjetas de racionamiento. Este reconocimiento es una de las mayores distinciones que se otorga a aquellas personas altruistas que salvaron a judíos durante el Holocausto. Jules falleció en Tournai el 29 de diciembre de 1985. Pedro asistió a su funeral el 3 de enero de 1986.

Junkera_1Pedro Junkera y Jules Caillaux, el 6 de junio de 1938, en Ohain, Bélgica. Imagen: Cortesía de Pedro Junkera.

Facundo Sáez Izaguirre nació el 27 de octubre 1917 en Donostia-San Sebastián. Afiliado al sindicato anarquista, Confederación Nacional del Trabajo, luchó a favor de la Republica y del recién constituido Gobierno de Euzkadi, con tan solo 18 años. Fue hecho prisionero en 1939, y le dieron a elegir entre trabajos forzados o unirse a la Legión. Decidió alistarse, escapándose al de poco tiempo. Atravesó la frontera siendo recluido en los campamentos de internamiento construidos para albergar a los refugiados que huyeron tras la Guerra Civil. Facundo estuvo en los campamentos de Saint-Cyprien y Gurs. En Gurs se le sitúa junto a su hermano Francisco, al que se le supone afiliado a la Unión General de Trabajadores. Tras la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939, se inicia la Segunda Guerra Mundial. En un corto periodo de tiempo, durante mayo de 1940, Alemania invade Francia, Bélgica, Los Países Bajos y Luxemburgo. En julio de 1940, el gobierno francés inicia su colaboración con Alemania, lo que provocó un amplio movimiento de resistencia interna en el que destacan los grupos de guerrilla, —popularmente conocidos como Maquis—, y en el que Facundo participó activamente. Hecho preso, fue enviado a Lorient (Bretaña) como mano de obra extranjera para construir la base de submarinos de Keroman entre 1941 y 1942 y 1944, formando parte de lo que se denominaría el “Muro del Atlántico”: una serie de fortificaciones militares alemanas en la costa atlántica cuyo objetivo era evitar una invasión marítima del Reino Unido. Una vez más consiguió escaparse. Tras viajar más de 730 kilómetros hacia territorio vasco, fue nuevamente detenido en febrero de 1944 en Hendaia. Trasladado en un tren de mercancías con miles de presos, fue deportado al Campo de Concentración de Neuengamme (Alemania). En mayo de 1945 tropas británicas liberaron Neuengamme.

A su regreso a Iparralde, Facundo pudo reunirse con su familia en Ciboure a finales de la década de 1940, conociendo por primera vez a su hijo José, quién había nacido en septiembre de 1936 durante la evacuación de Donostia-San Sebastián, de camino hacia Bilbao, en plena Guerra Civil. A través de la Organización Internacional para los Refugiados, Facundo junto a su mujer Cándida Sagarna, José y sus otros hijos pequeños (Mari Luz y Javier), tomaron rumbo hacia Santiago de Chile. Décadas después, Facundo y Cándida decidieron regresar a Euskal Herria. Facundo falleció en Donibane Lohizune, el 29 de agosto de 2008, a los 90 años de edad.

Facundo2Facundo Sáez Izaguirre en el centro, con ropa más oscura, con los Maquis. Imagen aportada por Pedro Oyanguren. Según comenta Oyanguren, el Gobierno Alemán envió a Facundo el reloj de pulsera que le fue requisado en el momento de su detención en 1944, treinta o cuarenta años después.

Me gustaría realizar un llamamiento para localizar a los milicianos y gudaris que participaron en la Guerra Civil y que a día de hoy puedan encontrarse residiendo fuera de Euskal Herria. Personas corrientes con historias extraordinarias que han vivido momentos históricos de indudable transcendencia. De la misma manera que es importante recordar, lo es el hecho de poder preservar esa memoria para evitar que todas estas historias caigan en el olvido.

[Mi más sincero agradecimiento a Pedro Oyanguren, José Sáez Sagarna, y a Yad Vashem y Pedro Junkera Zarate por la información aportada sobre Facundo Sáez Izaguirre, y Jules Caillaux y Éva Samain, respectivamente. Las entrevistas realizadas a José Sáez y a Pedro Junkera forman parte del proyecto de investigación sobre emigración, exilio y retorno vasco (e-Etorkinak, Bizkailab) de la Universidad de Deusto.]

Creative_Commons

Your email:

 


Categories: 1, Diaspora, Emigración, People Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Recap: Volume II, 2012

January 2nd, 2013 Pedro J. Oiarzabal No comments

The year 2012 marked the 75th anniversary of the evacuation of thousands of Basque children as a result of one of the darkest periods in European contemporary history—i.e., the Spanish Civil War. Its consequences in Basque soil were shattering, particularly for the civil society and its children. In 1937, over thirty small towns and villages in Bizkaia were intentionally bombarded by Generalissimo Francisco Franco´s Nazi allies to demoralize the Basque resistance. This provoked a massive organized departure of its youngest population. Some of the children were exiled to the former Union of Soviet Socialist Republics, having to endure, also, the outbreak of World War II. Many of them even enlisted in the Red Army (“No place for children,” March post).

Some of the children´s testimonies were collected in an oral history video—“Gure Bizitzen Pasarteak—Fragments of our Lives”—as part of an ongoing project that also took me to the land of the Basques in the United Sates (“#EuskalWest2012,” September post). The research attempts to uncover the lives of Basque migrants and exiles who had returned to the Basque Country as a way to make sense of the “injured” collective memory of an entire generation, which, undoubtedly, needs to be healed by acknowledging their sacrifice and suffering (“Mundos invisibles”—“Invisible worlds,” November post).

America was quite present in the blog throughout the year. It is well known the historical significance of this continent for the Basques as it has become a second home for hundreds of years, weaving a tight web of emotional geographies (“Etxea”—“Home,” April post). It is also known, to a certain extent, the relevance of some of the Basque migrants and descendants in the history of their countries of residence as in the cases of Julián Irízar (Argentina) and Jean Esponda (United States). Basque-Argentinian Lieutenant Commander Irízar led a successful rescued expedition in 1903 to the Antarctica, which also became the first official voyage of Argentina to the continent. One of the islands in the Antarctic Argentine Islands was named in his honor (“The Irízar Island,” February post). On the other hand, Johnson County, Wyoming, designed a flag to commemorate the State Fair´s 100th anniversary, which depicts the Ikurriña or Basque flag in order to honor the county´s Basque origins. This goes back to the arrival of Jean Esponda in 1902 from the Old Country. The Johnson County´s flag is the first official Basque flag outside the European homeland (“The Flag,” August post).

Also, we commemorated the 100th anniversary of the Basque Fellowship Society “Euskal Erria” (Sociedad de Confraternidad Vasca) from Montevideo (Uruguay), the Basque Center Zazpirak-Bat from Rosario (Argentina), and the Basque Home (Euzko Etxea) from Santiago de Chile (Chile). These diaspora associations as many others worldwide are good examples of tenacity and steadiness (“ehun”—“100,”May post; “En nuestro propio mundo”—“In our own world”, June post, respectively).

Similar to last year, the most visited post also happened to refer to politics (“Tiempo de promesas”—“Time for promises,” October post). In the occasion of the elections to the Parliament of the Basque Autonomous Community, I attempted to explain the reasons behind the traditional low participation of diaspora Basques, and the importance, in my opinion, for the diaspora to be involved in homeland politics. It is there where diaspora politics are designed and shaped. It is there where the voices of the Basques abroad need to be heard.

Confronted with one of the most acute crisis that recent generations have witnessed, let´s remember Viktor Frankl´s— a Holocaust survivor—words, “When we are no longer able to change a situation, we are challenged to change ourselves.” Indeed, new but difficult times are ahead of us (“Tiempos nuevos”—“New times,” December post).

In June, Basque Identity 2.0, celebrated its 3rd anniversary. Special thanks to our colleagues from eitb.com, A Basque in Boise, and About the Basque Country for their continuous support.

Thank you all for being there. I would love to hear from you. Happy New Year!

Eskerrik asko eta Urte berri on!

(NOTE: Please feel free to use Google automatic translation service…it seems to have improved, just a little bit).

Creative_Commons

Your email:

 


Tiempos nuevos

December 24th, 2012 Pedro J. Oiarzabal 2 comments

“Ves cosas y dices, ‘¿Por qué?’ Pero, yo sueño cosas que nunca fueron y digo, ‘¿Por qué no?’”.

George Bernard Shaw (Back to Methuselah, 1921)

Si comenzábamos el año viajando a la Isla de Irízar de la Antártida Argentina, lo despedimos desde las Islas de Diómedes (65° 47’ 0” N, 169° 1’ 0” O), situadas en la mitad del Estrecho de Bering, al sur del círculo polar Ártico. Están formadas por Diómedes Mayor (Inaliq), la cual pertenece a la Federación Rusa y se encuentra deshabitada, y Diómedes Menor (Ignaluk), habitada por 146 personas de la etnia Iñupiat Inuit, siendo parte de Estados Unidos. Separadas por un canal, éste puede ser atravesado andando cuando se encuentra congelado en invierno y, de esta manera, poder situarnos en una línea imaginaria que atraviesa el planeta de norte a sur. Es el meridiano 180°, coincidente con la línea internacional de cambio de fecha que marca el cambio de día en el calendario, y que sitúa caprichosamente a Diómedes Mayor—al oeste de la línea—a 21 horas por delante de Diómedes Menor—al este—en una distancia física de apenas 4 kilómetros. Consecuentemente, se conoce a Diómedes Mayor como la “Isla del Mañana” y a Diómedes Menor como la “Isla del Ayer”. Propio de una novela de ciencia ficción ¿quién hubiera podido imaginarse que pudiéramos viajar entre el ayer y el mañana y entre el mañana y el ayer, a pie, sin máquina del tiempo alguna, y compartiendo la misma hora solar?

diomedeMapa de las Islas Diómedes con la línea internacional de cambio de fecha (Fuente: Wordatlas).

Y es en esta subjetiva percepción del tiempo, y particularmente, durante los últimos días del año, cuando el mundo parece ralentizarse pero el discurrir del tiempo es el mismo. Y si hay algo en común tanto a las diferentes culturas y tradiciones religiosas que nos han precedido como a las actuales es la obsesión por medir el cambio cronológico, por organizar y controlar la dimensión temporal de nuestra existencia. Desde el reloj de sol hasta el atómico, pasando por el calendario juliano (46 a.C.) que dividía el año en doce meses, el de Constantino I el Grande (321 d.C.) que implantó las semanas en siete días, el calendario gregoriano (1582) que utilizamos oficialmente a día de hoy en casi todo el mundo, hasta la línea internacional de cambio de fecha o el tiempo universal coordinado. Todos han sido intentos de medir el tiempo, pasando de ser esfuerzos locales hasta ser adoptados universalmente. En nuestra pequeña geografía, sería el clérigo protestante labortano Joanes Leizarraga el que escribiera el primer calendario en euskera, Kalendrera, y quien también tradujera, por primera vez, el Nuevo Testamento al euskera, ambos publicados en 1571.

En nuestro pensamiento el tiempo parece no transcurrir y recordamos a aquellos que nos han dejado a lo largo del año y aquellos otros que nos dejaron tiempo atrás. Y a pesar de la abrumadora crisis—también de valores—que nos asola y de los malos presagios que pretenden ahogar nuestra ilusión de cara al nuevo año, retemos al futuro desde la esperanza y hagamos realidad las palabras de Viktor Frankl, superviviente del Holocausto: “Quien tiene un ‘porqué’ para vivir, encontrará casi siempre el ‘cómo’”. Permitámonos soñar y preguntarnos “¿por qué no?”. Un nuevo tiempo comienza.

Jai Zoriontsuak eta Urte Berri On!!!

Creative_Commons

Your email:

 

Mundos invisibles

November 15th, 2012 Pedro J. Oiarzabal 6 comments

“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”

José Saramago (Cuadernos de Lanzarote, 1997)

Ante el relativo grado de desconocimiento de la sociedad actual—particularmente de las generaciones más jóvenes—sobre el hecho de la emigración vasca, y ante la inevitable desaparición de la última generación histórica de emigrantes y exiliados y de aquellos que en su día retornaron, desde la iniciativa Bizkailab de la Universidad de Deusto nos propusimos realizar un estudio urgente sobre la memoria e historia del país, empezando por el Territorio Histórico de Bizkaia. La finalidad era, y sigue siendo, la de entender y difundir la identidad y cultura de un colectivo, a través del testimonio oral de sus protagonistas—tanto de aquellos que en su día emigraron como de los que regresaron—que hasta cierto punto, a día de hoy, permanece relegado al olvido.

oletaAustraliar-haCelebración del tradicional encuentro anual vasco-australiano en su vigesimocuarto aniversario, Oleta (Bizkaia). Fila superior: Mario Satika, Begoña Barrutia, Koldo Goitia, Maribi San Antonio, José Badiola, Iñaki Etxabe y Anne Etxabe. Fila inferior: Mila Aboitiz, Mila Aberasturi, José Ignacio Etxabe y Angelita Fundazuri (Fotografía de Pedro J. Oiarzabal).

Durante meses, hemos tenido la oportunidad de conocer “mundos invisibles”, hilvanados por memorias de otros tiempos, que se entrelazan con las de miles y miles de vascos que por una razón u otra tuvieron que abandonar Euskal Herria, y que en algunos casos, tras décadas en el extranjero, decidieron regresar a su hogar. ¿Qué es lo que quedaba del hogar? ¿Cómo fueron recibidos a su regreso? ¿Qué fue de aquellos vascos que regresaron tras la larga noche del franquismo, tras las interminables jornadas cortando caña de azúcar en Australia o en la soledad más absoluta pastoreando en las colinas del Oeste Americano? ¿Qué ha sido de su historia, de nuestra historia colectiva, del patrimonio cultural inmaterial que conforman los miles de fotogramas que compone la historia más gráfica de la emigración y del retorno a Euskal Herria?

¿Quién no conoce a algún familiar, lejano o no, o ha oído hablar de un vecino o un amigo que probó fortuna como cesta-puntista en el Oriente o en las Américas; de un exiliado; de un pastor; de un cortador de caña; de un hijo o hija de aquellos que se fueron para no volver más? Amerikanuak, Australianuak, Venezolanos, Argentinos, Uruguayos…vascos y vascas con acentos e historias sin contar que conviven entre nosotros y que comparten culturas, lenguas, vivencias de emigración y experiencias de retorno—unas más felices que otras, no carentes de incomprensiones mutuas, y a veces incluso de rechazo. Conforman mundos que nos transportan a otros tiempos y espacios, mundos invisibles, virtualmente desconocidos, pero reales. Sus historias son indispensables para comprender nuestro pasado y nuestro presente como un pueblo abierto al mundo.

ArrosaAmerikanuak20122-haEncuentro anual de los Amerikanuak, Arrosa (Nafarroa Beherea). De izquierda a derecha Jean Luis Oçafrain, Gratien Oçafrain y Michel Duhalde; emigrantes retornados de Estados Unidos (Fotografía de Pedro J. Oiarzabal).

El estudio nos llevó a recorrer numerosas localidades del país y nos acercó a paisajes del Oeste Vasco-Americano, pudiendo realizar más de 46 horas de grabación a personas cuyas vidas les condujo a más de 12 países en América, Asia, Europa y Oceanía. Hoy en día, la historia de Euskal Herria se enriquecería aun más si cabe incorporando las páginas sueltas escritas por vascos y vascas en lugares tan dispares como North Queensland, Idaho, Nevada, Buenos Aires, Caracas, Montevideo, México D.F., Filipinas, Cuba, Yakarta y un largo etcétera. Añadamos esas páginas al libro de nuestra historia y démoslas a conocer. Apenas hemos empezado a vislumbrar las raíces profundas del fenómeno de la emigración, y sobre todo del retorno, que existen en nuestra sociedad, y de su significado histórico en relación al progreso y al bienestar que a día de hoy disfrutamos, y que es en cierta medida, también gracias a los sacrificios y esfuerzos de aquellos que tuvieron que abandonar su tierra.

El vídeo “Gure Bizitzen Pasarteak: Erbeste, Emigrazio eta Itzulera Bizkaira—Fragmentos de Nuestras Vidas: Exilio, Emigración y Retorno a Bizkaia” muestra una selección de entrevistas realizadas en 2012 a vascos que en su momento fueron refugiados, exiliados, emigrantes y que a día de hoy han regresado al país. Nos relatan con sus propias palabras sus historias de vida, entremezclándose los discursos y testimonios más racionales con los más profundos y emotivos.

video2

Es ahora más que nunca necesaria la implicación de la sociedad, sus instituciones y agentes sociales, y de modo especial la de la población emigrante, la retornada y sus familiares para que se constituyan en agentes activos y participes en la propia reconstrucción del fenómeno histórico emigratorio vasco. Tal y como dijo, en su día, el Premio Nobel de Literatura José Saramago “hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”.

[Si nació en Bizkaia y por cualquier motivo decidió emigrar a cualquier parte del mundo, y ha regresado a Euskadi, escribanos a bizkaia.retorno@gmail.com Por el contrario si conoce a alguien que emigró y ha regresado hágale llegar este mensaje. Eskerrik asko!]

Creative_Commons

Your email:

 

Tiempo de promesas

October 6th, 2012 Pedro J. Oiarzabal 9 comments

“Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo”

Giuseppe Mazzini (1805-1872)

Aquellos vascos de la diáspora que han optado por participar con su voto en las sucesivas elecciones al Parlamento de la Comunidad Autónoma de Euskadi lo han hecho de forma muy coincidente en su preferencia política a la de sus conciudadanos residentes en el país. Sin embargo, mientras, por ejemplo, en las elecciones al Parlamento Vasco de 2009 casi un 65% de las personas residentes en Euskadi con derecho al voto lo ejercieron, en la diáspora el porcentaje no llegaba al 16. Lo que es evidente es que todo voto tiene su relevancia, aunque ésta sea muy relativa. En una clara disputa entre el Partido Socialista (PSE-EE PSOE) y Eusko Alkartasuna (EA) por el designio de un asiento parlamentario por la provincia de Araba, el voto de la diáspora otorgó el escaño al PSE-EE PSOE, facilitando la elección de Patxi López como primer Lehendakari no nacionalista vasco sin necesidad de más apoyo que el de sus compañeros de grupo parlamentario y el de los del Partido Popular (PP).

Según el Censo Electoral de Residentes Ausentes en las elecciones al Parlamento de Euskadi del próximo 21 de octubre de 2012 podrán votar 56.640 electores residentes en el extranjero con municipio de inscripción en Euskadi de un total de 1.718.696 electores. Es decir, el voto de la diáspora representa un 3,29% del total del electorado vasco.

Número de electores vascos residentes-ausentes en el extranjero por países con más de 999 electores vascos (Fuente: Instituto Nacional de Estadística, septiembre de 2012).

País de Residencia Nº Electores
FRANCIA

9.979

ARGENTINA

9.740

VENEZUELA

5.378

MÉXICO

5.263

CHILE

3.939

ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

3.287

REINO UNIDO

3.094

ALEMANIA

1.927

URUGUAY

1.411

SUIZA

1.079

BÉLGICA

1.069

Tal y como muestra la tabla el mayor número de países con más de 999 electores vascos se encuentra en el continente americano, constituyendo un 51,30% del total del electorado vasco en el extranjero. A éste le sigue el electorado residente en países de Europa con un 30,31%.

Según comenta la Oficina del Censo Electoral, del total de vascos residentes-ausentes que viven en el extranjero inscritos en Euskadi que podían solicitar el voto por correo para las próximas elecciones vascas, solamente un 11,15% (6.320) de ellos lo han hecho: 3.000 se encuentran inscritos en municipios de Gipuzkoa; 2.767 en municipios de Bizkaia; y 553 en ayuntamientos de Araba. El mayor número de vascos registrados para votar se encuentran en los siguientes países: Francia (2.310), Argentina (759), Reino Unido (397), Alemania (366), y Estados Unidos (334). Esto significa que el electorado de la diáspora en relación al total del electorado vasco ha disminuido drásticamente hasta un paupérrimo 0,36%! ¿Desidia, hartazgo con la clase política, falta de compromiso político con el autogobierno vasco, despreocupación por Euskadi…o simplemente el desconocimiento de la implantación del voto “rogado”? Sinceramente no me atrevo a aventurar una respuesta sin disponer de más información. Todo indica que la complejidad del nuevo sistema de voto rogado establecido en 2011 (Ley Orgánica 2011, de 28 de enero)—por el que todo residente-ausente tiene que comunicar personalmente y por escrito su voluntad de votar—ha propiciado que la participación de comunidades emigrantes como la asturiana o la andaluza en sus respectivos comicios autonómicos de 2012 haya caído a mínimos históricos. Por ejemplo, en las elecciones al Parlamento Gallego de marzo de 2009, un 28,7% de gallegos residentes en el extranjero votaron. Con la introducción del voto rogado, un mero 5,9% del electorado de la diáspora gallega va a poder ejercer el derecho de voto en las elecciones al Parlamento Gallego del 21 de octubre.

Como explica la Oficina del Censo Electoral los residentes en el extranjero pueden votar depositando personalmente su voto en el consulado o embajada en la que se encuentre inscrito—entre el 17 y el 19 de octubre—o bien remitiendo su voto por correo certificado a las sedes diplomáticas antes del 16 de octubre. Ahora bien, ¿cuántos de los 6.320 ciudadanos vascos que han solicitado el voto ejercerán tal derecho? ¿Cuántos se abstendrán? ¿Cuántos votos serán nulos o irán en blanco?

En la otra cara de la moneda política de nuestro peculiar mundo, los cuatro grandes partidos de la escena política vasca han tenido en cuenta, aunque con diferente intensidad y empatía, a la diáspora en sus respectivos programas electorales de cara a la cita electoral del 21 de octubre. ¿Dónde queda la sociedad vasca más allá de las fronteras de Euskadi para los partidos políticos que concurren a las elecciones al Parlamento Vasco?

hauteskundeak

Bajo el eslogan “#somos+del51% los que nos sentimos Vascos y Españoles” Antonio Basagoiti, candidato del PP a Lehendakari, aboga por la desaparición de las Delegaciones del Gobierno Vasco en el exterior, sojuzgando toda acción exterior del Gobierno Vasco a la red de embajadas y consulados del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España. Desde el “Estamos en lo que hay que estar. Guk, gure bidea” Patxi López, candidato del PSE-EE PSOE a Lehendakari, promete en su Programa Electoral promover “la Ley del Estatuto de los Vascos en el Exterior, como herramienta que establezca un reconocimiento ordenado de los derechos de la ciudadanía vasca en el mundo y fortalezca su relación con Euskadi. La Ley deberá recoger también una serie de medidas que faciliten el retorno, el acceso a programas educativos, a la asistencia social, a programas sanitarios o de vivienda”. Ambos partidos de ámbito estatal tienen una amplia representación institucional en el extranjero: PP en el Exterior y PSOE en el Mundo.

La coalición Euskal Herria-Bildu (EH-Bildu), formada por la izquierda abertzale y los partidos Aralar, Alernatiba y EA (con presencia institucional en Argentina), se presenta bajo el lema “Soluzioak zure esku. Es tu momento”. En el apartado de Relaciones Exteriores del Programa Electoral marcan entre sus objetivos fundamentales “estrechar los vínculos con la Diáspora Vasca y los países en los que se integra…” Proponen, entre otras iniciativas, elaborar un “Plan Integral de Juventud de la Diáspora”, un “Plan de Fomento de la participación de la mujer en los centros vascos”, y la creación de un “Centro de Estudios sobre la Migración Vasca”. EH-Bildu ha incluso elaborado un video-mensaje de Laura Mintegi, candidata a Lehendakari, dirigido a la diáspora.

Eusko Alderdi Jeltzailea-Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) cuenta con la mayor presencia institucional en el extranjero de todos los partidos políticos del ámbito vasco a través de sus históricas Juntas Extraterritoriales de Argentina, Chile, México y Venezuela. Bajo el eslogan “Euskadi Berpiztu. Nuestro Compromiso con Euskadi. Aurrera” el candidato a Lehendakari, Iñigo Urkullu defiende en su Programa Electoral “Compromiso Euskadi” la creación de la red “Global Basque Network” que integre a agentes empresariales en el exterior, las oficinas permanentes y delegaciones del Gobierno Vasco y el mundo asociativo de la diáspora. A su vez se compromete, también, a “reforzar los lazos con la diáspora vasca” con 6 iniciativas: “apoyar a las colectividades y Centros Vascos en el exterior” (por ejemplo, aboga por establecer programas para la formación de las personas jóvenes asociadas a los centros vascos y continuar la recuperación de la memoria histórica de la diáspora); “divulgar la realidad vasca actual en los centros vascos”; promocionar “intercambios juveniles con la diáspora” (por ejemplo, pretende desarrollar un programa de captación de talentos y de promoción de prácticas en empresas vascas entre los jóvenes de los centros vascos repartidos por el mundo); “potenciar las relaciones con las personas vascas en el mundo” a través de la creación de un portal de comunicación en Internet que sirva de relación a todas las personas de origen vasco dispersas por el mundo; “extender la red de centros vascos”; y, finalmente, “desarrollar, con la asistencia, propuesta y colaboración de las colectividades de la diáspora vasca, la política de cooperación y apoyo a los centros, federaciones y a los ciudadanos vascos en el exterior”.

Las elecciones al Parlamento Vasco del 21 de octubre se van a producir en el contexto del fin de la actividad armada de ETA, de la participación de todas las expresiones ideológicas, y de una brutal crisis socio-económica, resultado de un empobrecimiento ético de ciertos sectores de la elite política y financiera. La inclusión de la diáspora vasca en los programas electorales de los principales partidos políticos da cierta normalidad a las relaciones que han de existir entre un país y aquellos de sus ciudadanos que residen en el extranjero. El voto de la diáspora, cuantitativamente hablando, y más aun tras la implantación del voto rogado, no es decisivo en la elección de uno u otro candidato. Quizás por esto, por la falta de un interés partidista en búsqueda de réditos electorales, la voz de la diáspora debe ser más que nunca escuchada y los derechos de los ciudadanos vascos que la conforman protegidos. También ellos, aunque no residan en este momento entre nosotros, son parte de la sociedad vasca—de una sociedad vasca transnacional, abierta y plural. Hoy es tiempo de promesas…

Creative_Commons

Your email:

 

Categories: 1, Diaspora, Emigración, Instituciones, Nortasuna, People, identidad Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

#EuskalWest2012

September 6th, 2012 Pedro J. Oiarzabal No comments

I woke up as the sun was reddening; and that was the one distinct time in my life, the strangest moment of all, when I didn’t know who I was—I was far away from home…”

Jack Kerouac (“On the Road”, Part 1, Chapter 3, 1957)

Nevada

One summer evening at dusk (Las Vegas, Nevada).

Upon arriving in Reno, Nevada, the memories I thought were gone for good came back quickly…the silhouettes of the mountains, the city lights, the fragrant smell of the sagebrush, and the name of the streets revealed themselves like invisible ink on a white canvas. Time did not temper the sentiments, and past stories did not diminish in size. It is always good to come back, even if it is impossible to return to the point where I left off.

Ainara Puerta, my colleague, and I embarked on a month-and-a-half-long field trip to conduct oral history interviews with Basque emigrants across the American West as part of a larger project called BizkaiLab, which is the result of an agreement between the Provincial Council of Bizkaia and the University of Deusto. The Center for Basque Studies in Reno became our base camp.

CBS

The Center for Basque Studies at the University of Nevada, Reno.

The aim of the project was (and still is) to preserve the rich migrant past of the Basque people for future generations by gathering information from the people who actually migrated and from those who had returned. Their stories travel landscapes of near and distant memories, between then and now, between an old home and a new home, and are invaluable for understanding our past and our present as a common people dispersed throughout the world.

Elko2

The Star Hotel, Basque boardinghouse established in 1910 in Elko, Nevada.

Understanding the relevance of preserving the life histories of the oldest members of the different Basque communities in America, the North American Basque Organizations, the Center for Basque Studies, the Basque Museum and Cultural Center, and the University of Deusto came together to organize, in a very short period of time, an oral history workshop to train community members in the interviewing process. This, we believe, is a way forward to empower the communities to regain ownership of their local histories as told by those who lived through the migration and resettlement processes.

Workshop

The Oral History Workshop on Basque immigrants in the U.S. took place at the Basque Museum and Cultural Center (Boise, Idaho). Participants from left to right, Patty A. Miller, Teresa Yragui, Grace Mainvil, Gloria Lejardi, Gina Gridley, Goisalde Jausoro, David Lachiondo, and Izaskun Kortazar.

NABO

The North American Basque Organizations Board of Directors. From left to right: Marisa Espinal (Secretary), Valerie (Etcharren) Arrechea (President), Mary Gaztambide (Vice-president), and Grace Mainvil (Treasurer).

Similarly, the road led us to the Basque Cultural Center where we met the members of the Basque Educational Organization; great friends. Their constant work has turned into successful cultural projects in the San Francisco Bay Area, including the book, “Gardeners of Identity”, which I was honored to author.

SF

The Board of Directors of the Basque Educational Organization at the Basque Cultural Center (South San Francisco, California). From left to right, standing: Ainara Puerta, Marisa Espinal, Aña Iriartborde, Yvonne Hauscarriague, Esther Bidaurreta, Nicole Sorhondo, and Pedro J. Oiarzabal. From left to right, kneeling down: Franxoa Bidaurreta, Mari-José Durquet (guest), and Philippe Acheritogaray. (Photograph courtesy of Philippe Acheritogaray)

By the time our trip was coming to an end we had driven over 4,000 miles (approximately 6.600 kilometers) through the states of California, Idaho, and Nevada in less than thirty days. We gathered over 21 hours of interviews with Basques from Boise, Elko, Henderson, Las Vegas, Reno, and Winnemucca. We conducted ethnographic work in the Basque festivals of Boise, Elko, Reno, and Gardnerville; took hundreds of photographs; attended community meetings; and met with several Basque associations and individuals.

on the road

On the road, Highway 50, “The Loneliest Road in America.”

Since the last time I was in the country many dear friends—some of whom had been key players in their Basque-American communities for decades—had sadly passed away. And yet, I found some comfort when witnessing a new generation of Basques, born in the United States, coming forward to maintain and promote our common heritage. This, in turn, will revitalize the Basque life and social fabric of their communities and institutions.

Boise

Oinkari Basque Dancers at the San Inazio Festival (Boise, Idaho).

Reno

Zazpiak Bat Reno Basque Club dancers preparing for the Basque festival in Elko, Nevada.

Throughout our road trip, we also perceived how some rural towns—once lively hubs filled with Basque social activities—now painfully languished, while others were certainly flourishing. It is a mixed sensation, a bitter-sweet feeling that comes to mind when I reflect back on the “health” of our Basque America. Are we writing the last chapters of the Basque culture book in the U.S.? I do not believe so or, at least, I do not want to believe it. I am not sure whether the answer to this question is based on evidence or just wishful thinking. Like many other things in life only time will tell.

Winnemucca

The Winnemucca Hotel, one of the oldest Basque boardinghouses in the American West, established in 1863 (Winnemucca, Nevada).

Elko1

The handball court in Elko, Nevada. A commemorative plaque for the mural reads as follows: “Ama, aita, euzkaldunak, inoiz ez dugu ahaztuko’…mother, father, Basques everywhere, we shall not forget! Our roots run deep.

Thank you all for your love, hospitality and support. Special thanks to those who opened their homes and lives by sharing their memories, some filled with hardships and struggles as well as with hopes and dreams. Indeed, our Basque roots run deep in the American West, and we barely scratched the surface.

Eskerrik asko eta ikusi arte…

On a personal note, “Basque Identity 2.0finally met “A Basque in Boise.”

Henar_Pedro

With Henar Chico in the “City of Trees.” (Photograph courtesy of Henar Chico)

[Except where otherwise noted, all photographs by Pedro J. Oiarzabal]

Creative_Commons

Your email:

 

The Flag

August 4th, 2012 Pedro J. Oiarzabal 5 comments

Johnson County, Wyoming - encompassing the rolling plains of the Old West and the towering peaks of the Bighorn Mountains. It’s a land rich in both history and scenery. A place of sheep herders and cattle barons, renegades and rustlers. Where Butch Cassidy and the Sundance Kid holed up after their outlaw exploits. Where miners consumed with gold rush fever passed through on the Bozeman Trail. Where some of the most famous Indian battles in American history occurred. And where the Johnson County Cattle War, a rangeland dispute which historians often deem one of the most notorious events in our history, left its mark here in the late 1880s…and that Owen Wister wrote about in his epic American novel, The Virginian.”

(Johnson County, 2012)

Within this grand introduction to the singular history of the Johnson County in the State of Wyoming, surrounded by wild beauty and its frontier origins, lie the story of the Espondas from Baigorri; the Harriets, the Etchemendys, the Urrizagas, and the Caminos from Arnegi; the Iberlins from Banca; the Ansolabeheres, the Iriberrys, and many others. All these Basque pioneers came from the tiny province of Nafarroa Beherea (approximately 511 square mile), in the Department of the Atlantic Pyrenees in France, and with a current population of 28,000 people. On the other hand, Johnson County, established in 1879, and its main city Buffalo, has a population of over 8,500 people on an area of 4,175 square mile.

The history of the Basque presence in the Johnson County begins with the arrival of Jean Esponda in 1902 as reported by Dollie Iberlin and David Romtvedt in their book “Buffalotarrak”. Most Buffalo Basques originated in the village of Baigorri, because Jean Esponda, a successful immigrant from Baigorri, settled in that area of Wyoming. Esponda immigrated into California in 1886 and then moved to Wyoming in 1902, where he set up a thriving sheepherding operation, claiming many Basques from his own natal village and neighboring villages for nearly two decades. Esponda became known as the “King of the Basques”. He passed away in 1936. By the end of the 1960s, Basque sheepmen owned over 250,000 acres (approximately 390 square mile) of Johnson County land, which was about 76% of the land of the entire province of Nafarroa Beherea. According to the United States Census, in 2000 there were only 869 Basque people in Wyoming, being the smallest, but nonetheless vibrant, Basque community in the American West.

basq04111Basque group photograph at St. John the Baptist Catholic Church, in Buffalo, Wyoming, in the late 1960s. (Photograph courtesy of the Center for Basque Studies Library, University of Nevada, Reno)

110 years have passed since Jean Esponda set foot in Wyoming, and much of the Basque heritage is still flourishing. It has become part of the social and cultural fabric of Wyoming. In this regard, Johnson County designed a flag to commemorate the State Fair’s 100th anniversary, which depicts the Ikurriña or Basque flag (originally designed in 1894 in Bilbao, Bizkaia) with the county’s seal in the center, as a way to honor the county’s Basque origins. The Johnson County’s “Basque” flag is the first official Basque flag outside the Basque Country, and the first in the nation. Its symbolism will definitely help to preserve and assure the continuity of the Basque history in the State of Wyoming. It will be publicly displayed, for the first time, at the State Fair that is going to be held on August 11-18 in Douglass.

Do you know similar stories to this one?

jo_co_flag The Johnson County, Wyoming “Basque” flag

Creative_Commons

Your email:

 

En nuestro propio mundo

June 29th, 2012 Pedro J. Oiarzabal 1 comment

“Chile es el país más vasco entre los de América”.

Gabriela Mistral (“Tala”, 1938)

De esta manera tan rotunda, Gabriela Mistral (bautizada con el nombre de Lucila Godoy Alcayaga) describía Chile en el contexto de la tragedia fratricida que estaba asolando su tierra ancestral y la pasividad cómplice del mundo occidental:

“Es mi mayor asombro, podría decir también que mi más aguda vergüenza, ver a mi América Española cruzada de brazos delante de la tragedia de los niños vascos. En la anchura física y en la generosidad natural de nuestro Continente, había lugar de sobra para haberlos recibido a todos, evitándoles los países de lengua imposible, los climas agrios y las razas extrañas. El océano esta vez no ha servido para nuestra caridad, y nuestras playas, acogedoras de las más dudosas emigraciones, no han tenido un desembarcadero para los pies de los niños errantes de la desgraciada Vasconia. Los vascos y medio vascos de la América hemos aceptado el aventamiento de esas criaturas de nuestra sangre y hemos leído, sin que el corazón se nos arrebate, los relatos desgarrantes del regateo que hacían algunos países para recibir los barcos de fugitivos o de huérfanos. Es la primera vez en mi vida en que yo no entiendo a mi raza y en que su actitud moral. Me deja en un verdadero estupor.”

Las palabras de Mistral, “una mestiza de vasco” tal y como se definió en su día, dieron fruto en época de Pedro Aguirre Cerda, Presidente de la República de Chile (1938-1941), también de origen vasco. Aguirre Cerda, comprometido con la causa republicana española, nombró a Pablo Neruda Cónsul Especial de Chile para la Emigración Española convirtiéndose en el enlace oficial con el Gobierno de la Republica de España y el Gobierno Vasco en Paris. Tras un mes de singladura por el Atlántico y el Pacífico el 3 de septiembre de 1939 el carguero Winnipeg arribó al puerto de Valparaíso desde una lejana Francia con cerca de 2.200 refugiados de la Guerra Civil Española, entre ellos un significante número de vascos. Trascurridas cuatro décadas, Neruda recordaba aquellos días en “Para nacer he nacido” (1978) de la siguiente manera:

“Ante mi vista, bajo mi dirección, el navío debía llenarse con dos mil hombres y mujeres. Venían de campos de concentración, de inhóspitas regiones del desierto. Venían de la angustia, de la derrota y este barco debía llenarse con ellos para traerlos a las costas de Chile, a mi propio mundo que los acogía. Eran los combatientes españoles que cruzaron la frontera de Francia hacia un exilio que dura más de 30 años”.

090830114051_sp_aguirre_526x395

Imagen del Presidente Aguirre Cerda desplegada por los refugiados del Winnipeg a su llegada al puerto de Valparaíso. Fotografía: BBC Mundo.

Otros vascos de otras migraciones se encontraban desde tiempo atrás asentados en diversas localidades del país. En 1915, parte de la comunidad vasca de Valparaíso se organizaba entorno al Centro Vasco Chileno de Socorros Mutuos, embrión de lo que más tarde sería Eusko Etxea-Casa Vasca, creada en 1943 tras la visita al país del Lehendakari José Antonio de Aguirre en 1942. La visita se enmarcaba en una gira que le llevó a recorrer diez países americanos. No alejada de conflictos internos, la asociación se vio abocada a desaparecer, y no es hasta 1999 que un grupo de personas retoma el nombre de la histórica casa vasca.

Tres años antes de la conformación del Centro Vasco de Valparaíso, Santiago de Chile era testigo de la constitución de su primer Centro Vasco, hermanándose en la distancia con las ciudades de Montevideo (Uruguay) y de Rosario (Argentina), las cuales vieron durante el mismo año surgir entre sus comunidades de emigrantes vascos la Sociedad de Confraternidad Vasca “Euskal Erria” y el Centro Zazpirak-Bat, respectivamente.

El paso del tiempo, los relevos generacionales, y los acontecimientos políticos y socio-económicos en Europa—la Guerra Civil, el exilio, el Gobierno Vasco en el exilio, la postguerra, y la Segunda Guerra Mundial—tendrán consecuencias directas en las numerosas colectividades vascas de América y particularmente en sus asociaciones, verdaderos faros en los rompeolas americanos de la emigración y el exilio vasco durante décadas. Dentro del devenir del propio Centro Vasco de Santiago de Chile en 1931 se crea Euzko Gastedija (Juventud Vasca) con un compromiso político claro en relación al emergente movimiento nacionalista vasco de Euskadi.

No es de extrañar que ante el aporte ideológico de los recién llegados y coincidiendo con la visita del Lehendakari Aguirre a Santiago de Chile, ambas instituciones, Euzko Gastedija y el propio Centro Vasco, asuman su unificación, convirtiéndose posteriormente en la institución que hoy conocemos como Euzko Etxea, no haciendo discriminación en el origen de los vascos, ya fueran de un lado o del otro de los Pirineos, a la vez que establecían una nueva sede social en la actual Avenida Benjamín Vicuña Mackenna. Su construcción se inició en 1957.

santiagoEEzaharra-ha

Euzko Etxea de Santiago de Chile, 1960. (Fotografía cortesía de Pedro Oyanguren).

El pasado 15 de marzo Euzko Etxea celebró su primer centenario de vida. Durante el acto conmemorativo el Presidente de Euzko Etxea, José María Narvarte atestiguaba con sus palabras esa necesidad inherente al emigrante o exiliado de recrear un propio mundo vasco, situado entre el país de origen y el país de acogida, donde comenzar de nuevo, con la esperanza de que el esfuerzo realizado durante tanto tiempo tenga continuación:

“El vasco que abandona su pueblo, por distintos motivos y en distintos períodos de la historia, vive dos vidas: una soñando el anhelado retorno y otra, luchando día a día abriéndose un espacio vital, el de la subsistencia en otra tierra, en otro idioma, entre otras gentes. Y desde siempre, en ese diario vivir, le urge la necesidad de buscar un lugar de encuentro con los suyos, emulando instituciones, conservando sus tradiciones y su lengua… Nuestra casa cumple 100 años… Recordamos a los que ya no están y que hicieron posible su creación y su desarrollo y recibimos con los brazos abiertos a sus nuevos integrantes, savia nueva que hará posible perpetuar el sueño”.

Zorionak Euzko Etxea!!

Mi agradecimiento a Pedro Oyanguren y a Palmira Oyanguren por su inestimable ayuda.

Creative_Commons

Your email: