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The Digital Basque Diaspora in Boise, Idaho…

August 2nd, 2010 Pedro J. Oiarzabal No comments

By the early 1990s, the Internet became generally available to the public, and in 1994 the first Basque website, http://www.buber.net, was created in the diaspora by Blas Uberuaga who grew up in the Basque community of Boise, Idaho. In the homeland, for instance, the Basque Autonomous Community government established its first website in October 1996.

In 1997 the Basque club or euskal elkartea from Seattle, Washington, U.S., became the first Basque diaspora club ever to construct an online presence.  Seattle was soon followed by other clubs such as the Utah Basque Club from Salt Lake City, and the North American Basque Organizations (NABO) in 1998. In 1999, the Basque Museum and Cultural Center of Boise also established its own website. It became the first online representative of the Basque community of Boise.

Nearly 90% of the institutional websites (i.e., official sites of diaspora institutions) that comprise the Basque digital diaspora had been established in the new millennium. As of March 2009, the diaspora had formed 211 associations throughout twenty-four countries, of which 135 (or nearly 64%) had a presence in cyberspace in twenty countries (or over 83% of the total).

Basque community associations in Boise also became active and joined the Basque Museum and Cultural Center in cyberspace, while multiplying their online presence by combining different online platforms including blogs, websites, and social network sites such as Facebook and Twitter. This trend demonstrates a powerful potential for Basque diaspora expression online.

The Basque diaspora is utilizing the Web as a twenty-four-hour easy to use and inexpensive platform to communicate, interact, maintain identity, create and recreate social ties and networks to both their homelands and co-diaspora communities regardless of geographical distance and time zones due to the low cost, effectiveness, and speed of the Internet. Basque diaspora web sites, blogs and social network sites are platforms for communication, social interaction, and representation.

The majority of the Basque diaspora webmasters in the U.S. and throughout the world argue that the Internet has the potential to maintain Basque identity abroad in terms of information, interaction, and communication, while reconnecting individuals with their collective identity and with a larger global Basque community—homeland and diaspora.

In your opinion, what impact do the Internet and social network sites such as Facebook have on strengthening and maintaining Basque identity in the diaspora?

The Basque Global Block

Algunos expertos en temas de migración consideran que los símbolos son los últimos vestigios de la identidad de aquellos emigrantes completamente asimilados a sus países de acogida. Es lo que se entiende por “identidad simbólica”, la cual es definida como una forma de expresar la identidad heredada de padres y abuelos, y que es instrumentalizada con el objetivo de evitar cualquier conflicto con las formas de vida de la sociedad en la que hijos y nietos han crecido. Una identidad simbólica que se manifiesta de forma concreta en festivales, desfiles, deportes, juegos, bailes, o en muestras culinarias.

Sin ninguna duda, los símbolos ayudan a muchos individuos de la diáspora vasca a externalizar públicamente tanto su identidad colectiva vasca como las manifestaciones culturales de dicha identidad. En sí, macro-festivales vascos como el Jaialdi de la ciudad de Boise del Estado norteamericano de Idaho, y que se está celebrando estos días, son una expresión tangible de identidad y de reafirmación cultural en un ámbito público ajeno a lo vasco. De hecho, en toda la diáspora vasca que abarca más de una veintena de países son muy pocas las comunidades que a día de hoy han podido articular y gestionar un espacio público propio. La falta de nuevas oleadas de emigrantes, el envejecimiento progresivo de la generación emigrante, su dispersión geográfica, y la regeneración urbana que han experimentado muchas ciudades han evitado que perdurasen en el tiempo algunos espacios que en su día fueron verdaderos barrios vascos, como el de Broadway de San Francisco o el de Ezeiza en Buenos Aires.

Si existe algún lugar en los Estados Unidos donde los vascos como comunidad han construido  su propio espacio público es sin ninguna duda el llamado “Basque Block” de Boise. Un lugar conformado por un museo (Basque Museum and Cultural Center), dos antiguas pensiones—hoy en día ambas destinadas a relatar la historia de las comunidades emigrantes vascas y su posterior asentamiento—dos restaurantes (el Leku Ona y el Gernika Bar), una tienda (The Basque Market), un frontón, y el edificio de la asociación vasca (Euzkaldunak). Es un paisaje urbano ampliamente saturado por símbolos vascos y del cual el visitante puede difícilmente abstraerse.

Basque Block Mural, Julio 2004. Foto de Pedro J. Oiarzabal

Basque Block Mural, Julio 2004. Foto de Pedro J. Oiarzabal

En el propio “Basque Block” un mural aúna la historia de la comunidad vasca en el Estado de Idaho y su devenir en el tiempo. El mural, diseñado por Bill Hueg en el año 2000 a petición del Museo Vasco de Boise, es un extraordinario ejemplo del poder de los símbolos como aglutinadores de la identidad colectiva y del sentir de una comunidad. De izquierda a derecha, el mural hace referencia a los viajes de Cristóbal Colón y a la participación de generaciones de vascos en el “descubrimiento”, conquista y colonización de las Américas; aparece un baserri en lo alto de una colina verde; un fragmento del Guernica de Pablo Picasso—un alto porcentaje de la comunidad vasca de Idaho procede de Bizkaia-; el Árbol de Gernika; la pensión de Uberuaga/Aguirre, establecida en 1903 en Boise; el retrato de Juanita Uberuaga Hormaechea, una de las pioneras en la enseñanza de bailes vascos en la década de 1940; el grupo de danza vasca Oinkari y que este año cumple su 50 aniversario; la Catedral Católica de St. John de Boise; un retrato de Jim Jausoro, acordeonista del grupo Oinkari desde 1947 hasta su fallecimiento en 2005; un hombre levantado una piedra cuadrangular en referencia a los deportes rurales vascos; y finalmente, como no podría ser de otra manera, se hace referencia a un campamento de pastores de ovejas, la principal ocupación de los emigrantes vascos en el Oeste Americano durante más de un siglo.

Tanto el “Basque Block” como el Jaialdi de Boise son considerados verdaderos éxitos a emular por comunidades vascas tanto de dentro como de fuera de Estados Unidos. En un contexto en el que la emigración vasca tuvo su punto final hace más de tres o cuatro décadas, ¿cuáles serían las estrategias más adecuadas que las instituciones de la diáspora vasca deberían de llevar a cabo para hacer frente al futuro más inmediato? Y en cuanto a lo que se denomina “identidad simbólica”, ¿hasta qué punto las propias comunidades de la diáspora se aferran a los símbolos como recursos para  impulsar y promocionar sus propias identidades colectivas?

Donde poner el acento

“No me preguntes quien soy, y no me pidas que permanezca siendo el mismo. Deja a nuestros burócratas y a nuestra policía que vean si nuestros papeles están en orden”.

De esta manera tan rotunda y sugerente el historiador y filósofo Michel Foucault (1926-1984) daba inicio a una de sus ya clásicas obras, L’Archéologie du Savoir (1969). ¿Te defines o te definen? ¿Hay forma alguna de “escapar” a ser etiquetado o de etiquetarse para poder funcionar en sociedad?

Tras varios años en el Norte de Irlanda me encontraba realizando los trámites pertinentes para salir del país, con la mente puesta en mi próximo destino; Estados Unidos. Mi primera visita fue a la oficina de hacienda. Allí rellene todos los papeles habidos y por haber, y esperé el turno para ser llamado. “Un segundo, que revise los formularios”, me dijo la encargada de la sección. “Creo que hay un error en los datos que has aportado”. “Pues no lo sé. Todas las preguntas me parecían muy complicadas y mi inglés no es muy bueno. Mi intención es la de irme a América, así que a efectos fiscales no tengo ninguna intención de mantener ninguna actividad bancaria o comercial”, le expliqué. “Bueno, el problema está en tus datos personales. La dirección que me has dado en el extranjero tiene que ser correcta para que podamos remitirte los documentos sobre tú declaración de renta de este año. En los apartados sobre nacionalidad y país has escrito, “Español” y “España”. Pero dices que naciste en Bilbao. “Sí, así es. Pero al ser un documento oficial…”. “Pues nada, entonces, aquí pondremos “Vasco” y aquí “País Vasco” y entre paréntesis “España”. ¿Si olvidas de dónde vienes como vas a poder recordar quién eres en América? De esta manera, a partir de ahora tú nacionalidad vasca llevará el sello oficial en los papeles de Su Majestad, La Reina Isabel II”. Tiempo después descubrí que el padre de la señora que me atendió en la oficina de hacienda había nacido en Algorta y se había exiliado durante la Guerra Civil de 1936.

Aproximadamente un mes después crucé el Atlántico. A los pocos días de mi llegada, fui a realizar los trámites de solicitud de la tarjeta de la seguridad social de Estados Unidos. En el formulario a rellenar, había dos apartados en referencia al nombre del solicitante. En el primer apartado había que proporcionar el nombre “real” y en el segundo se podían incluir el “alias” o “aliases” por los que el solicitante era también conocido. Incluso se podía optar por tener el “alias” como el nombre “oficial” que aparecería en la tarjeta. Un tanto confundido me acerqué al hombre que estaba atendiendo en la ventanilla de información. Le pregunté cual de todos esos datos debía de rellenar ya que era la primera vez que veía en un documento oficial referencia alguna a aliases: “Perdone, pero no entiendo eso del nombre “real” y el del “alias” ¿Qué es lo que debo rellenar?”. “Dame el pasaporte. Ves, aquí tienes tú nombre, así que en este apartado escribe este nombre, y en el de alias, puedes poner el nombre por el que se te conozca. ¡Esto es América!”, comentó efusivamente. “Aquí puedes ser quien quieras, incluso en la tarjeta de la seguridad social…Oh, tú eres vasco ¿verdad? me pregunto. “Sí ¿Cómo sabe?”. “El acento”, me dijo. “Ya no vienen muchos vascos por aquí. Alguno que otro viene a estudiar a la universidad, pero no es como antes. Mi abuelo era de Munitibar, ¿sabes? Yo mismo fue al Programa de Estudios Vascos a aprender euskera hace muchos años…Veo que en el pasaporte han escrito tú apellido con “y”. Pues aquí lo vamos a escribir con “i”, como debe ser, y así es como va a aparecer reflejado oficialmente en la tarjeta de la seguridad social ¡Bienvenido a América!”

El Aberri Eguna de Félix Bilbao Dañobeitia (1917-2010)

April 7th, 2010 Pedro J. Oiarzabal 1 comment

Félix Bilbao Dañobeitia, nacido en Zamudio (Bizkaia) en 1917, compartió su vida con Begoña Laita durante más de seis décadas y fueron padres de María Amada, Luis Mari, José Félix, y David, habiendo llegado a disfrutar no sólo de nietos sino también de biznietos.

Félix, gudari en los batallones “Guernica”, “Leandro Carro” y “Amayur” durante la Guerra Civil Española fue hecho prisionero en 1937 y condenado a realizar trabajos forzados durante dos años. Una vez terminada su sentencia regresó a su pueblo natal, pero su particular infierno no había hecho más que comenzar. Félix fue obligado a hacer el servicio militar durante tres años en La Legión del recién instaurado régimen del Generalísimo Francisco Franco, y fue destinado al Norte de África y al sur de la península. En 1944, tras ocho largos años pudo volver definitivamente a Zamudio. Félix continuó apoyando la resistencia nacionalista contra la dictadura franquista hasta 1948, fecha en que toda posibilidad de victoria se desvaneció.

En 1950 la Guerra de Corea había comenzado lo que provocó una demanda creciente de carne para abastecer a la tropa estadounidense que se había involucrado en la defensa de Corea del Sur. Consecuentemente se facilitó la entrada de vascos en Estados Unidos, hasta la fecha muy limitada, para cubrir las necesidades de la industria ovina. Las reformas migratorias impulsadas por el Senador por Nevada Patrick McCarran permitieron un límite de 250 pastores al año, entre ellos la mayoría eran de Bizkaia y Nafarroa. En 1951 Félix decidió emprender una nueva vida y emigró como pastor a Estados Unidos. En 1952, la cuota oficial de inmigrantes se incremento a 750. Pasados cinco años la familia pudo reunirse con Félix en California. Regentaron la famosa pensión vasca Hotel Du Midi durante una década y el restaurante Bilbao’s Basque Corner durante cinco años, ambos situados en el corazón de San Francisco.

Félix Bilbao en el Basque Cultural Center, Marzo 2007 (Pedro J. Oiarzabal)

Félix Bilbao en el Basque Cultural Center, Marzo 2007 (Pedro J. Oiarzabal)

Félix nos dejaba el pasado Sábado Santo, un día de reflexión y oración que prepara a los creyentes cristianos para la celebración de la Vigilia Pascual. La inesperada noticia de su trágico fallecimiento en un accidente de coche me llevó a recordar la última vez que nos vimos en el Basque Cultural Center de la californiana ciudad de South San Francisco unos días antes de mi regreso definitivo a casa. Muy consciente de que en tres años se cumpliría el 80 aniversario del primer Aberri Eguna se encontraba ilusionado por la posibilidad de que tan señalada fecha pudiese ser de nuevo celebrada por todos conjuntamente, nacionalistas y no nacionalistas, dentro y fuera de Euskal Herria. “Nos vemos pronto. Recuerda que el 2012 va a ser una fecha especial y cumpliré 95 años. Hay que celebrarlo”, me dijo. “Aquí hay Republicanos y Demócratas, pero el 4 de Julio, ante todo, son americanos. En Euskadi, debemos anteponer nuestro país a nuestras siglas partidistas, particularmente los nacionalistas. Somos vascos, esto es lo que nos une, aquí y allí. Hay que seguir trabajando…Gora Euskadi Askatuta”.

Félix, Goian Bego!

[Artículos sobre Félix Bilbao en Español y Euskera]

Basque Club de San Francisco: Bertso a bertso desde 1960

March 11th, 2010 Pedro J. Oiarzabal No comments

En Junio de 1960, los célebres bertsolaris Fernando Aire “Xalbador” y Mattin Treku viajaron a Estados Unidos para actuar ante las comunidades vascas de La Puente y Bakersfield en California y de Reno en Nevada, así como también en el picnic anual de la asociación francesa de San Francisco, Les Jardiniers Français, la cual estaba compuesta por un número considerable de vascos. Se estima que hacia 1955 más de dos tercios de la población vasca de la Bahía de San Francisco trabajaba en el sector de la jardinería. Al picnic de Les Jardiniers que tuvo lugar el día 19 en el Parque Saratoga Springs acudieron unas 2.500 personas. Durante la actuación de Xalbador y Mattin, el micrófono dejó de funcionar inesperadamente y el espectáculo se suprimió ante la profunda decepción de los propios bertsolaris y el enojo de los vascos que habían acudido a verles. A día de hoy, algunos continúan creyendo que fue un claro acto de sabotaje, para otros un simple problema técnico.

De cualquier modo, la reacción del sector más joven de la comunidad vasca de San Francisco no se hizo esperar. A finales de Junio fundaron el Basque Club of California (Club Vasco de California, o Basque Club de San Francisco) bajo la dirección de Claude Berhouet (natural de Donazaharre y por aquel entonces dueño del Hotel de France en San Francisco), con los objetivos de proteger y promocionar la cultura vasca y el Euskera. Hacia Octubre de 1960, el club había conseguido reunir a cien socios.

Xalbador y Mattin en camino hacia San Francisco, 1960. De izquierda a derecha: André Ospital, Xalbador, Michel Labéguerie, Mattin y Charles Iriart (Cortesía de la Colección Urazandi de San Francisco).

Xalbador y Mattin en camino hacia San Francisco, 1960. De izquierda a derecha: André Ospital, Xalbador, Michel Labéguerie, Mattin y Charles Iriart (Cortesía de la Colección Urazandi de San Francisco).

El Basque Club de San Francisco tenía como precedentes a las relativamente efímeras Sociedad Vascongada de Beneficencia Mutua y al Zazpiak Bat Club creadas a principios de la década de 1920. El Basque Club rápidamente instituyó su primer picnic en 1961, un torneo de mus en 1963 y un campeonato de pelota en 1968, todos ellos de carácter anual. A su vez creo dos grupos de danzas (Zazpiak Bat y Gazteak) en 1960 y 1961 respectivamente, una banda de klika (Zazpiak Bat) en 1964 y un coro (Elgarrekin) en 1979. Pronto se convirtió en uno de los clubs vascos más activos de California y por ende del Oeste Americano.

La emigración vasca hacia California había florecido a lo largo del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Miles de vascos fueron atraídos por la posibilidad de encontrar trabajo en la industria ovina del Oeste Americano. Consecuentemente, a la par que la población vasca aumentaba en San Francisco y a imitación del Basque Club se crearon diferentes asociaciones socio-culturales en la Bahía que culminaron en la construcción en 1982 de su primera euskal etxea, el Basque Cultural Center, cuya asociación promotora fue establecida en 1979. Las organizaciones que surgieron a lo largo de los años fueron: Menlo Park Zazpiak Bat (1964); Basque Educational Organization (1984), Marin-Sonoma Basque Association (1989) y Anaitasuna Basque Club (1991). Hoy en día todas ellas continúan activas con excepción de la de Menlo Park que se disolvió en 1983.

Bertso_Jaialdia_SF

Este año el Basque Club de San Francisco cumple medio siglo de vida y cuenta con el segundo mayor número de socios, unos 300, tras el Basque Cultural Center. Para conmemorar dicha efeméride el Basque Club ha invitado a Maialen Lujanbio y Andoni Egaña para que actúen en el Basque Cultural Center de South San Francisco el día 13 de Marzo. ¿Qué mejor tributo a Xalbador y a Mattin—los instigadores involuntarios del resurgir del asociacionismo vasco en San Francisco—y al Euskera en tierras americanas, que la actuación de dos de las figuras más representativas del bertsolarismo actual? Esta vez los bertsolaris invitados no estarán solos si no que les acompañaran los cuatro bertsolaris en activo de Estados Unidos: Gratien Alfaro, Johnny Curutchet, Jesús Goñi y Martin Goicoechea. Curutchet, Goñi y Goicoechea junto a Jesús Arriada, hoy en día retirado del bertsolarismo, recibieron el 20 de Septiembre de 2003 el National Endowment for the Arts National Heritage Fellowship, el máximo galardón relacionado con la preservación de tradiciones culturales y folklóricas otorgado en Estados Unidos.

Orok Bat

February 28th, 2010 Pedro J. Oiarzabal No comments

Sentado en un café del antiguo barrio de la Morería de Lisboa, uno no llega a imaginar el esplendor del que fuera uno de los centros neurálgicos del mundo occidental durante siglos; puente comercial, lingüístico y cultural entre Europa, África, India, Brasil y el suroeste de Asia. Herencia de todo ello, es que a día de hoy alrededor de unos 223 millones de personas a lo largo del mundo comparten la lengua y cultura portuguesas y una historia colonial y post-colonial común (repleta de luces y sombras), formando la Comunidade dos Países de Língua Portuguesa, fundada en 1996.

Desde que en 1500 Pedro Álvares Cabral llegara a las costas de lo que posteriormente se denominó como Brasil, cientos de miles de personas arribaban a Lisboa con la esperanza de poder embarcar hacia el Nuevo Mundo. La maquinaría de la conquista, colonización, expansión territorial, y explotación comercial (esclavos, azúcar, café, y oro) tomó su propio ritmo al igual que lo hiciese en el caso del Imperio Español.

Tras la invasión de Portugal por parte de Napoleón Bonaparte en 1808, la familia real portuguesa se trasladó a Brasil y otorgó a la colonia el estatus de reino en 1815, haciendo de Río de Janeiro la capital del Imperio Portugués. Era la primera vez en la historia de Europa que una colonia llegó a albergar la capital de su propia metrópoli. A pesar de la derrota de Bonaparte y la restauración de la monarquía en tierra portuguesa, el movimiento independentista que surgió a lo largo de América en el siglo diecinueve, provocó, dentro de las élites brasileñas, un mayor deseo de distanciarse de Portugal para afirmarse como pueblo soberano. El 7 de septiembre de 1822, se proclamó la independencia de Brasil.

Seis décadas más tarde, en 1881, una asociación vasca llamada Euskaldunak Orok Bat fue establecida en Río de Janeiro. Fue la primera asociación vasca, de la que se tiene conocimiento, en la historia de Brasil y del cuasi-finiquitado Imperio Portugués. Unos años antes se habían ya establecido las primeras organizaciones post-coloniales de la diáspora vasca en la región del Río de la Plata (hoy en día, Argentina y Uruguay). En 1876, la asociación Laurak Bat fue creada en Montevideo y en 1877, La Sociedad Vasco-Española Laurac Bat (conocida posteriormente como Laurak Bat) fue fundada en Buenos Aires. De manera coincidente, a miles de kilómetros de distancia, las comunidades vascas de Manila y La Habana, todavía bajo control político y militar español, se organizaron formalmente en 1877 y 1878, respectivamente.

Tal y como vemos, las diásporas son retazos del devenir de la propia historia, hijas de un hogar abandonado, que se aleja en el tiempo y en la distancia física pero que se ancla en la memoria de individuos y comunidades que la componen. Sus esfuerzos por continuar siendo una parte integral tanto del país de origen como el de acogida y no verse relegados al ostracismo del olvido y de la asimilación, es una lucha continua de titanes contra el tiempo. Hoy en día el único vestigio asociativo vasco en Brasil es Eusko Alkartasuna, el cual fue fundado en 1959 en la ciudad de São Paolo. Muy posiblemente el espíritu de unidad y solidaridad que dio lugar al Euskaldunak Orok Bat, “Todos los Vascos en Uno”, continúa, hoy en día, en vigor en la asociación Eusko Alkartsauna.

Poco se sabe del Euskaldunak Orok Bat y de los individuos que la albergaron y fomentaron, los motivos que les hicieron emigrar a Brasil, de las actividades que llevaron a cabo, y del por qué de su desvanecimiento en el tiempo. Sin ninguna duda es todo un reto para la historiografía. Un mayor número de estudios sobre la emigración vasca a Brasil, antes y después de su independencia, son hoy más que nunca necesarios. Adentrarse en la historia de la diáspora vasca, y particularmente de sus comunidades emigrantes minoritarias, es una de las mejores maneras de conocer nuestro presente como país. Tras siglos de emigración en búsqueda de un mundo mejor, Euskal Herria se ha convertido por primera vez en un país de acogida de inmigrantes de origen no europeo. Qué mejor forma de celebrar la llegada de nuevas  gentes que ofrecerles la historia de nuestros conciudadanos por el mundo. Una nueva historia común, hecha por todos. Orok Bat!

Fermín Goñi (1922-2010): mi último adiós

January 27th, 2010 Pedro J. Oiarzabal 4 comments

Adiós, padres y hermanos, trozos del alma mía,

Amigos de la infancia en el perdido hogar,

Dad gracias que descanso del fatigoso día;

Adiós, dulce extranjera, mi amiga, mi alegría,

Adiós, queridos seres. Morir es descansar.

(José P. Rizal, 1896)

Fermín era un poliglota consumado, amante de la historia, exquisito cocinero, excelente anfitrión y un infatigable conversador con una memoria envidiable. El último poema que escribiera Rizal antes de ser ejecutado por oficiales españoles consta de catorce estrofas—y aquí incluyo sus últimos versos—era recitado por Fermín sin gran esfuerzo, de principio a fin. Fermín estuvo casado con Margie, su inseparable compañera durante los últimos 59 años y fueron padres de cuatro hijos: Pedro, Gin, Gayet y Gina.

Fermín, hijo de Pedro Goñi Fernández (quien emigró desde el norte de Navarra con destino a Filipinas en la década de 1890) y Ramona Belloso Teves, de ascendencia castellana, nació el 14 de Octubre de 1922 en la ciudad de Iloilo City, en la Isla de Panay (Filipinas). A la edad de 19 años la invasión de su país por parte de las fuerzas militares japonesas convirtió forzosamente a Fermín en testigo histórico del desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en el Pacifico. Participó en la guerrilla de resistencia contra el invasor japonés junto a filipinos y otros vascos de la Isla de Negros como los Isasi, Iturralde, Mendieta o Uriarte, y colaboró activamente con el ejército de Estados Unidos. Decidió involucrase aún más en la defensa de la justicia y la libertad de su país y embarcó hacia Estados Unidos. A su llegada a San Francisco se enlistó en el ejército americano como voluntario y fue destinado a la División 82 de Airborne (Batallones de Paracaidistas Artillería de Campo 456) participando principalmente en operaciones en la Alemania Nazi. Las atrocidades de las que fue testigo tanto en Filipinas como en Europa, la pérdida de familiares y de la inmensa mayoría de sus amigos y compañeros se convertirían en heridas que el tiempo no pudo más que mitigar y de las que rehuía hablar. Su voz se ahogaba en un silencio helador y las lágrimas inundaban sus ojos. Eran las únicas veces en las que le faltaban las palabras para poder expresar lo que sus ojos habían conocido. Quizás por esto se rodeaba de buenos amigos y lo compensaba con un gran sentido de humor y una profunda humanidad.

Conseguida la ciudadanía americana, regresó a Filipinas y contrajo matrimonio con Margie, Margarita Avecilla, en 1950. En 1988 decidió regresar a Estados Unidos asentándose en Reno, Nevada, donde criaron a sus hijos, formando con el paso del tiempo una pequeña comunidad vasco-filipina a la que fueron añadiéndose nuevos miembros. Entre los cuales me encontraba. Fue un verdadero honor haber conocido a Fermín y que me brindase la oportunidad de entrevistarle en numerosas ocasiones para que sus contribuciones a la historia fuesen conocidas y reconocidas. Fermín fue parte de una generación de las diásporas vasca y filipina que lo dio todo y que va desapareciendo al ritmo que marcan las horas del reloj. Una generación que los americanos describen, con un gran acierto, como la más generosa de todas.

Margie y Fermín celebran su quincuagésimo octavo aniversario de boda (2008; Pedro J. Oiarzabal)

Margie y Fermín celebran su quincuagésimo octavo aniversario de boda (2008; Pedro J. Oiarzabal)

En Visayas—el archipiélago que agrupa a un número de islas entre las que se encuentran Cebu, Negros y Panay—una leyenda nos relata el origen de la creación de lo que hoy conocemos como Filipinas y como bien le gustaba a Fermín recordarnos, “la joya del mar de oriente es un inmenso archipiélago de 7.107 islas; ni una más ni una menos”.

Hace miles de años, no había tierra, ni sol, ni luna, ni estrellas. El mundo era un gran mar de agua y en las alturas se extendía el cielo. El agua era el reino del dios Maguayan y el cielo está gobernado por el gran dios Kaptan. Maguyan tenía una hija llamada Lidagat, la mar, y Kaptan un hijo llamado Lihangin, el viento. Ambos dioses acordaron casar a sus hijos, y es así como la mar se convirtió en la novia del viento…

El pasado día 21 el tiempo nos arrebató al viento que durante décadas surcó el oeste americano para hacerlo regresar definitivamente a Visayas. Confiamos disfrutar durante muchos años de la presencia de la mar que continúa refrescándonos con su sonrisa y sus joviales ojos. Fermín, Goian Bego!

Sumalangit nawa ang kanyang kaluluwa.

Una nueva CEVA para el siglo XXI

October 11th, 2009 Pedro J. Oiarzabal 1 comment

Durante la celebración del Congreso Mundial Vasco de 1956 en Paris, delegados de FEVA, de la entonces federación vasca de Chile, de los centros vascos Euskal Erria de Montevideo y de Caracas establecieron, siguiendo los estatutos de FEVA, una confederación pan-americana de asociaciones vascas a la que llamaron Confederación de Entidades Vascas de América (CEVA). Su primer congreso se realizó en Buenos Aires en 1960 y Jesús María de Leizaola, Lehendakari del Gobierno Vasco en el exilio, fue nombrado presidente de honor del congreso. Hacia 1973, CEVA estaba integrada por asociaciones de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos, México, Uruguay y Venezuela. Bajo la presidencia de Andoni de Astigarraga CEVA se convirtió en uno de los motores institucionales más activos y visibles de la diáspora durante el fin de la dictadura de Francisco Franco y la transición a la democracia. Consecuentemente hizo campaña a favor de la legalización del PNV y del sindicato ELA, la amnistía de los presos políticos vascos y por un estatuto de autonomía que englobase las cuatro provincias vascas del territorio español. Sin embargo, no consiguió establecer una Confederación Mundial de Instituciones Vascas al no poder integrar a las asociaciones vascas de Australia y Filipinas. En la década de los años 80, CEVA fue perdiendo peso y dejó de ser operativa.

Dos décadas más tarde, a petición de FEVA, delegados de Brasil, Canadá, Chile, Cuba, El Salvador, Estados Unidos (NABO), México, Perú, Uruguay y Venezuela se reunieron durante la celebración del Congreso Mundial de las Colectividades Vascas de 2007 para “reactivar” CEVA con el objetivo de estrechar lazos y abrir canales de comunicación entre las diversas comunidades vascas y sus instituciones sin que el contenido político que fundamento CEVA durante años fuese objeto de discusión alguna. En enero de 2009, representantes al más alto nivel de FEVA y NABO se dieron cita en Mar del Plata (Argentina) para estrechar lazos de colaboración entre ambas entidades y a la vez explorar la configuración de una confederación americana. Ambas federaciones decidieron dar luz verde a su constitución si las respectivas juntas directivas así lo ratificaban. En la reunión que NABO mantuvo el pasado 10 de Octubre en Seattle (Washington) los delegados optaron por solicitar más información a FEVA sobre la futura organización en términos de estructura organizativa, financiación y funcionamiento interno antes de decidir sobre la creación de dicha asociación. El siguiente paso se dará durante la Semana Vasca a celebrar a finales de mes en Bahía Blanca (Argentina).

Nos encontramos ante una progresiva institucionalización de la identidad y cultura de la diáspora vasca no solamente a nivel transnacional sino también global y que podría culminar en la reformulación de una nueva confederación intercontinental. Una confederación que ha de estar abierta a todo tipo de sensibilidades, tradiciones políticas y formas de entender la identidad vasca y que ha de constituirse en el coordinador y portavoz de las diferentes comunidades vascas que la constituyen y en un interlocutor eficaz con las instituciones públicas y privadas de Euskal Herria. Es un primer paso que ha de ser ratificado no tanto por las buenas voluntades existentes sino por los hechos y que ha de saber arropar a las decenas de asociaciones vascas del exterior, particularmente del ámbito europeo que en un futuro próximo han de ejercer un mayor peso en la vertebración de la diáspora institucional, al ser este continente el principal destino de la mayoría de los vascos que salen de Euskal Herria hoy en día.

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