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Archive for the ‘Marketing’ Category

Blog Recap: Volume I, 2011

January 3rd, 2012 Pedro J. Oiarzabal 2 comments

In the context of understanding the many processes that take part in the creation and development of the Basque identity (or Basque identities) this blog has attempted to understand and explain it from different perspectives. This has taken us to comprehend identity as a true glocal and multidimensional phenomenon. The Basque Country and its diaspora (or diasporas) are envisioned as a spatial and time continuum at the crossroads of tradition and modernity.

Like a puzzle, Basque Identity 2.0 has put together different stories to draw an image of past and present aspects of our culture and traditions, while arguing about the meaning of authenticity, the reproduction of our identity, and the preservation of our common homeland and diaspora history (“The Basque global time,” April post). In this regard, I explored the implication of Basque cuisine in Barcelona, Catalonia as an “appropriation” of the “Basqueness trademark” or “Euskadi made in” label (“Euskal Barcelona,” February post), the endurance of Basque traditional dance in San Francisco, California (“Zazpiak Bat,” June post), and the redefined symbol of Basque music as a representation of our identity globally (“i-bai musika,” December post).

Most of these stories echoed the voices of many Basques around the globe, which sometimes are intertwined with my own life story as reflected, for instance, in the January (“Extraño”—“Singular”), July (“Cartografía de emociones”—“Cartography of emotions”), September and October posts. In a sense, I described the diaspora as a psychological and emotional community, which is increasingly connected to the homeland as an attempt to break up all geographical and temporal barriers (“Connected,” March post).

During the past year, I have tried to bring attention to our exiles as exemplified by the breathtaking story of “La Travesía del Montserrat” (“The Crossing,” August post) as well as our returnees, whom somehow have become “the forgotten Basques” of our contemporary history. In “Entre culturas” (“Between cultures,” May post) I talked about the returnees’ positive role that may play as “cultural brokers” between the society at large and the new migrants in the Basque Country.

Finally, in the aftermath of the 10th anniversary of 9/11 (“¿Dónde estabas el 11 de Septiembre?—“Where were you on September 11th?” September post), ETA declared the end of the violent episode in its history (“Trust,” October post), while the Basque government called upon the Basque institutional diaspora to promote a peaceful image abroad (“2003, 2011,” November post). This post became the most commented and visited in the history of the blog, which tells us about the significance of homeland politics in the Basque diaspora. However, the diaspora is far from being a homogeneous and united entity. It is as ideologically plural as the Basque society itself, whose collective and historical memory plays a crucial role for its survival.

Thank you all for being there. I would love to hear from you. Happy New Year!

Eskerrik asko eta Urte berri on!

(NOTE: Please feel free to use Google automatic translation service…and good luck with it).

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i-bai musika

December 20th, 2011 Pedro J. Oiarzabal 7 comments

“La música es la taquigrafía de la emoción”

(Leo Tolstoy)

Mientras antropólogos culturales y etnomusicólogos nos relatan como la música es sin ninguna duda parte integral de una cultura y de las tradiciones orales de una sociedad, algunos sociólogos inciden en la importancia de la música y de las letras como elementos de socialización y de transmisión de información y de emociones. Aún más, investigadores pioneros en los campos de la neurología y psicología subrayan el impacto positivo de la música en nuestro desarrollo como persona y de nuestras propias estructuras emocionales. En sí, los sonidos en forma de canciones y relatos, al igual que aquellos aromas producidos en la cocina de nuestros mayores, se asocian a una memoria emocional anclada en un punto concreto de nuestra biografía. De esta manera, por ejemplo Joaquim Fuster argumenta que el motivo por el que una memoria es tan firme, tan sólida y tan duradera son las circunstancias emocionales en que se adquirió la memoria”. Ciertas memorias se encuentran asociadas a emociones específicas que son repetidas en el curso de la vida y que pueden ser evocadas, por ejemplo, por una determinada pieza musical, una imagen, un aroma o un sabor.

En nuestro pequeño planeta vasco han surgido un número de iniciativas innovadoras del ámbito cultural entre las que se encuentra muy especialmente Ibaimusic la cual reivindica el mundo de la música como forma de conectar con nuestras emociones, de relacionar nuestros sentidos con nuestras memorias, aunando en una misma sintonía-red a Euskal Herria y a la diáspora a través de la difusión de las diferentes tradiciones musicales vascas. Consecuentemente, esta propuesta cultural teje con intensidad una geografía de emociones y conocimientos que une a vascos de aquí y de allí, más allá de la distancia, y en donde Internet y las diversas aplicaciones digitales juegan un papel crucial. Nuestra comunidad global vasca toma cuerpo alrededor de un pentagrama acompañado por sus singulares signos musicales. El sociólogo vasco José Ignacio Ruíz Olabuenaga define esta comunidad como “una peculiar melodía constituida por las notas personales de todos los que nos sentimos vascos”.

Ibaimusicibaimusic “Emozioak lotuz-Conectamos emociones”

Proyectos como el de Ibaimusic nos proponen cientos y cientos de canciones que hilvanan cuentos e historias y nos transportan a otros tiempos y lugares que nos gustaría volver a visitar aunque fuera un instante…un solo instante. Nos acercan a placenteros recuerdos e imágenes que creíamos olvidados o desvanecidos en el tiempo, y que hacen que, al recuperarlos, las comisuras de nuestros labios se tornen en sonrisas. Imágenes de nuestra infancia inundan nuestra memoria y nos proyectan a otros tiempos donde lo imposible no existía en nuestro vocabulario y la vida se tornaba en un juego diario. ¿Cuál es la música vasca de tu niñez? ¿Qué recuerdos te traen las canciones e historias de tu infancia o juventud?

Y el tiempo transcurre. Y en nuestra memoria siguen perdurando un sinfín de sueños y de otros mundos posibles de alcanzar. Y a punto de iniciar un nuevo año echamos de menos las historias de aquellos vascos que decidieron quedarse en América, en Australia o en Europa y de aquellos otros que decidieron regresar y que durante años fueron recopiladas con extraordinaria paciencia por Alberto y por Kepa. Y seguimos echando de menos las palabras de Sergio y de tantos otros. Palabras forjadas por destellos de luz de estrellas que siempre dejan a la sombra vencida.

Jai Zoriontsuak eta Urte Berri On!!!

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Euskal Barcelona: Versión Original

February 28th, 2011 Pedro J. Oiarzabal 2 comments

“Gastronomía vasca en versión original” es un certificado de origen, identidad y compromiso. Usamos los mejores ingredientes y productores para cocinar de una manera limpia, saludable, respetuosa, y sobre todo, consistente con lo que nuestras abuelas vascas nos enseñaron sobre la comida y la cocina”

(Grupo Sagardi)

En mi última visita a Barcelona, si algo me quedó claro es que la densidad de turistas podría bien superar en ciertas áreas a la de los residentes censados en la Ciudad Condal. A esto le podemos sumar la gran variedad de establecimientos gastronómicos—desde aquellos que provienen de la aldea global de la comida rápida o la de las cocinas internacionales, hasta la cocina tradicional catalana, pasando por el boom de los restaurantes de “tapas” o “pintxos”, entre los que reinan los de “origen vasco”—y, sin ninguna duda, la imagen resultante es espectacularmente rica y amable. Común a todos estos restaurantes de “cocina vasca en miniatura” es su afán por esgrimir el valor de la “autenticidad” como elemento diferenciador de calidad ante una clientela extremadamente variada y cuyo conocimiento de las realidades que se contextualizan en Barcelona, Cataluña o España pueden diferir enormemente entre ellas.

A los ojos contemplativos de los defensores de la heterogeneidad se les antepone la difusión homogeneizadora del turismo de masas, propulsada por una híperglotona industria del marketing, cuyo único objeto es el de hacer negocio ya sea en nombre de la independencia de los Países Catalanes o de la unidad de España. La mirada del turista difumina los contornos de nuestras imágenes nítidas sobre lo que entendemos por identidad y sus símbolos. De hecho, no sorprende que en una misma tienda de “suvenires” se puedan vender una bandera española con la figura del toro de lidia, una “senyera” independentista, o se nos aluda al hecho diferenciador catalán en eslóganes impresos en camisetas y a la vez se nos superponga la imagen de Don Quijote y Sancho pululando por tierras castellanas bajo un sol abrasador. ¿Son dichas imágenes ciertamente antagónicas, incompatibles entre sí? La verdad es que tengo mis dudas.

Don Quijote y Sancho en Barcelona

Don Quijote y Sancho en Barcelona (2011, Pedro J. Oiarzabal)

Ejemplo de todo esto son los dos restaurantes Mikel Etxea, que se definen como “un trozo de Euskadi en el corazón de Barcelona”, o el Restaurante Sukaldari, todos ellos del Grupo AMT con sede en Barcelona, o los dos restaurantes Txapela del Grupo AN, también con sede en Barcelona. En este maremagno culinario destacan  los cuatro restaurantes Sagardi Euskal Taberna del Grupo Sagardi, empresa fundada en 1996, y en cuyo origen se encuentra Sidras Zapiain de Astigarraga. En la actualidad tiene una docena de restaurantes distribuidos por Barcelona, Granollers, Zaragoza, Madrid, Andorra La Vella, y Buenos Aires, y cuenta con cientos de empleados. Las omnipresentes Sagardi Euskal Taberna están, como no, distribuidas estratégicamente por los lugares de Barcelona más transitados por los turistas. Dicho grupo también regenta el Restaurante de la Euskal Etxea Centre Cultural. Fundada en 1979, es una de las mayores asociaciones vascas de la diáspora tanto en término de socios, unos cuatrocientos, como por su gran capacidad de organización de actividades culturales. El debate sobre el concepto de autenticidad, su interpretación, y su presencia o ausencia en las mecas gastronómicas del Euskal pintxo barcelonés, no se contrapone a la profesionalidad de los trabajadores que sustentan estos negocios o a la calidad de sus productos. Los pintxos que pudimos degustar en la Euskal Etxea fueron exquisitos.

Euskal Etxea Barcelona. Pintxo Bar

Euskal Etxea Barcelona. Pintxo Bar (2011, Pedro J. Oiarzabal)

La cocina tradicional—basada en productos de temporada y elaborada con mínimas técnicas culinarias—era un espejo de lo que la tierra y el mar producían y de lo que las personas podían cultivar. Hoy en día, la cocina tradicional se ha convertido en un producto de consumo de la sociedad post-industrial, que tan pronto se publicita en las grandes superficies de los aeropuertos como en los rincones de las ciudades más turísticas del planeta como es Barcelona. Lo que antes era común toma naturaleza de rareza, de especialidad, de originalidad y autenticidad, y cuyo valor es altamente apreciado. Es sinónimo de calidad, de ese valor primigenio anclado en nuestra memoria de lo que nuestras “abuelas” cocinaban. ¿Cómo un turista podría discernir entre la cocina vasca “made in” Donostia-San Sebastián o “made in”  Barcelona sin referencia previa alguna de lo que es la supuesta “autenticidad” de la cocina vasca tradicional, hecha y consumida en Euskal Herria? ¿No es ciertamente la subjetividad del consumidor la que confiere naturaleza de autenticidad a la cocina que saborea?

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Identidades en Tránsito

November 24th, 2009 Pedro J. Oiarzabal 2 comments

En el mercado de la aldea global las identidades tienen un precio. En la mal llamada era de lo post-nacional, los aeropuertos son las grandes torres de Babel de la globalización contemporánea por la que transitan cientos de millones de personas. Son inmensas superficies comerciales. Son los grandes escaparates de empresas multinacionales cuyas franquicias también inundan nuestras calles. A su vez los aeropuertos dan cabida a las tiendas de “suvenires” que rompen con la homogeneización visual de los Starbucks, McDonalds, las macro-perfumerías y duty-free shops omnipresentes en cualquier terminal que se precie por muy pequeña que sea. Los whiskys “escoceses”, la cerveza “alemana”, los quesos “franceses” y el jamón de pata negra “español”, son ejemplos de la diversidad gastronómica que es ofertada en las tiendas aeroportuarias a modo de suvenir nacional comestible, junto a un sinfín de productos promocionales kitsch en forma de tazas, bolígrafos, y camisetas.

Las Vegas es, sin ninguna duda, la capital mundial de lo kitsch, de una industria cultural regida por el mercado donde la propia ciudad adquiere unos tintes artístico surrealistas y se apropia de “iconos nacionales” de otros países como los canales de Venecia o la Torre Eiffel. De esta manera, Las Vegas es una de las imágenes más representativas de los Estados Unidos de principios de este siglo. El aeropuerto McCarran de la ciudad del juego es a su vez un mini-casino que se refleja en el espejo de la ciudad que lo alberga. Si el suvenir es un producto que intenta sintetizar visualmente la idea de una ciudad, en Las Vegas, el suvenir es ya la propia ciudad que se puede comprar, a escala bolsillo, en un aeropuerto.

Logo de la tienda "Thinking España" en la T4 de Barajas (Pedro J. Oiarzabal)

La Terminal T4 de Barajas en Madrid es un buen ejemplo de la gestión y marketing de la identidad, en este caso, española. Aldeasa (el operador líder de establecimientos en aeropuertos a nivel del estado y con una implantación en 20 países de cuatro continentes) lleva cerca de 3 años ofreciendo un nuevo concepto de tienda suvenir tanto en el Edificio Principal de la T4 como en su Edificio Satélite bajo el nombre de “Thinking España”. De esta manera Aldeasa intenta redefinir el concepto de los típicos recuerdos turísticos inspirándose en las costumbres y tradiciones españolas.

Todos somos conscientes del valor simbólico del suvenir, del típico recuerdo de la ciudad o el país visitado, sin pararnos a pensar en el reduccionismo simplista que se hace de una cultura e identidad hasta llegar al más puro estereotipo comercial. ¿Hasta qué punto nos identificamos como individuos o nos vemos reflejados como comunidad o país en esos suvenires? ¿Hasta qué punto los turistas ven en esos productos que se venden en las tiendas “Thinking España” el país que acaban de visitar? ¿Y qué hay de aquellos que simplemente han hecho escala en Madrid y jamás han pisado el país? ¿Qué opinión pueden hacerse de “España” a través de los productos “Thinking España”?

En la supuesta era de lo post-identitario y post-nacional, la comercialización de la idea de nación se sigue realizando desde una concepción cuasi-decimonónica que en grandes rasgos sigue valiéndose del profundo valor folklórico de determinadas regiones y de las culturas e idiomas oficiales predominantes en los territorios nacionales. Estudios de mercado y la ley de la oferta y la demanda han convertido a multinacionales en promotores de la representación de una idea de lo nacional específica y en re-diseñadores de la estética de las identidades nacionales que hoy en día se exportan al exterior y se exhiben en los escaparates más transitados del mundo.

Desde hace casi 6 meses “Thinking Barcelona” ya tiene su propio espacio en la nueva Terminal 1 del aeropuerto El Prat de Barcelona. ¿Habrá un “Thinking Euskadi”?

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¿Y si tuvieras que regalar un “recuerdo” de tu pueblo, ciudad, comunidad o país… cual sería?

Tazas de Starbucks en venta en la T4

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